lunes, 29 de septiembre de 2014

Utilidades de Vinto se incrementarán hasta en 97% con el horno Ausmelt



— ¿Cuál es el impacto que tendrá el nuevo horno Ausmelt en las operaciones de la Empresa Metalúrgica Vinto (EMV)?

— Es importante que todos conozcamos que este proyecto es de un alto impacto tecnológico no solo en el ámbito nacional, sino también en el internacional por tratarse del cuarto horno de fundición en el mundo que podrá captar el 100% de los concentrados de estaño que produce su país, el primero está en China.

— ¿En qué proporción se aumentará la capacidad de procesamiento de la planta?

— Actualmente, la EMV tiene una capacidad instalada para producir 12.000 toneladas métricas finas (TMF) de estaño por año; con el Ausmelt llegaremos a 18.000, por lo que pensamos trabajar con las 10.500 toneladas de concentrados que produce Huanuni, con las 4.500 de Colquiri y con las 4.500 de las cooperativas mineras. Esta cantidad de concentrados garantizará la alimentación del Ausmelt.

— ¿Cuál será la producción inicial del nuevo horno?

— Vamos a empezar con 50 TMF por día, pero hasta 2015 queremos producir entre 14.500 a 15.000 TMF de estaño metálico por año. Trataremos de colocar en el mercado internacional (Estados Unidos, China, Japón, Corea del Sur, Alemania, Inglaterra, Chile y Brasil) casi 5.000 TMF más y para eso tenemos que ser altamente competitivos.

— ¿En cuánto podrían subir los ingresos netos de la estatal?

— Entre 95 y 97%. Hemos hecho un estudio y las utilidades van a crecer entre $us 7 y 8 millones por año, lo que nos permitirá alcanzar los 25 millones en 2020. Esa es la expectativa moderada.

— ¿A cuánto asciende la inversión en este proyecto?

— Toda la ingeniería conceptual, básica y la ingeniería a detalle fue realizada por técnicos bolivianos, solamente se ha comprado el diseño del horno y del caldero y la tecnología Ausmelt. La inversión es de $us 39 millones, de los cuales 27 millones (69%) ya han sido cancelados al TGN con los excedentes que genera Vinto, incluyendo sus amortizaciones.

— El contrato de construcción del horno firmado en 2008 establecía una inversión de $us 25 millones, ¿por qué los 14 millones adicionales?

— Evidentemente, el primer estudio contemplaba la construcción del horno Ausmelt en una nave de baja ley (calidad) que se tenía en Vinto, eso era ingeniería de gabinete, pero la realidad era otra. Cuando vinieron los expertos, el presupuesto subió otros 10 millones, y si a eso se suma la ingeniería de detalle la inversión llega a 39 millones. El préstamo vino del TGN a través de un fideicomiso vía Banco Unión. Calculamos que en un año más vamos a cancelar los 12 millones restantes.

— ¿Qué avances ha registrado el proyecto en estos cinco años?

— Estamos en los últimos detalles. Se ha cerrado ya la etapa del refractado, que es el colocado de ladrillos (adquirido con $us 1,2 millones) al interior del horno con el apoyo de técnicos peruanos y bolivianos. Asimismo, se ha instalado la parte eléctrica de media y baja tensión y el sistema de control del proceso que será computarizado. Estamos dentro del cronograma trazado, en breve se iniciarán las pruebas al vacío y se empezará el proceso de fundición.

— ¿Qué falta para que el horno empiece a trabajar?

— (La fundición comenzará ) una vez que los técnicos alemanes — Expertos en el sistema de lanzas de combustión sumergida del horno— nos den el okey, aunque ya existe una validación al montaje realizado por técnicos bolivianos. Estamos hablando de iniciar operaciones a principios de octubre.

— Mucho se ha hablado de que la fundición de Vinto contamina el medio ambiente, ¿qué pasará con el horno Ausmelt en este delicado tema?

— Una de las ventajas de la tecnología Ausmelt es que va a generar cantidades mínimas de emisiones al aire, porque su control de emisiones (gases y partículas sólidas) va a ser capturada en el propio proceso. El consumo de agua va a ser igual o superior al consumo actual (de entre 16 a 18 metros cúbicos por hora), el agua va a recircular a través de un sistema cerrado y el caldero va a trabajar a una temperatura de 240 grados centígrados, lo que generará al menos 16 toneladas de vapor hora.

— ¿Cuál será el destino de la actual fundición, la cerrarán?

— Definitivamente no, vamos a seguir aprovechando la capacidad y el conocimiento de los trabajadores y técnicos. Vamos a trabajar con una línea limpia de estaño con una ley de entre 55 y 60% para producir un estaño crudo de alta ley que alcance el 98 o 99% (de pureza), que podrá ir directamente a un proceso de refinación abreviado, lo que significa equilibrar los costos con la actual fundición y la nueva. Además, se va a trabajar nuevamente con la fundición de antimonio y se pondrá en funcionamiento la fundición y refinería de zinc, para convertir a Vinto en un complejo metalúrgico, con ferroaleaciones. Se construirá también una fundición de plomo que tiene como subproductos la plata, oro, indio y el germanio, entre otros metales que pueden dar un valor agregado.

— Los lingotes de estaño todavía son materia prima, ¿se ha pensado en industrializarlos?

— Sí, es un desafío lanzado por el Gobierno. Si le damos al lingote que exportamos un valor agregado vamos a darle, con seguridad, una inyección económica importante al país. Y la gran ventaja que tiene el estaño es que forma aleaciones de bajo punto de fusión con el plomo, bismuto y la plata, aleaciones que tiene una gran demanda en la aplicación de la electrónica. Ya se han realizado pruebas, esperemos tener alambre de aleaciones de estaño hasta 2016.

Perfil

Nombre: Ramiro Villavicencio Niño de Guzmán

Nació: 07-01-1956

Profesión: Ingeniero metalúrgico

Cargo: Gerente General de Vinto

Experto en proyectos de metalurgia pública y privada

Se graduó como ingeniero metalúrgico de la Facultad Nacional de Ingeniería de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), se especializó en Chile, México y Suecia; realizó posgrados en Economía Minera, en Medio Ambiente y Eficiencia Industrial y tiene una maestría en Administración de Empresas. Actualmente, ejerce como docente en la Facultad Nacional de Ingeniería de la UTO, es ingeniero de planta de la Empresa Metalúrgica Vinto (EMV) desde hace 16 años, pero también prestó sus servicios como ingeniero metalúrgico en la Empresa Minera San Cristóbal durante cuatro años. En Vinto ha desempeñado cargos de ingeniero de turno y jefe del Departamento de Fundición de Baja Ley en la Planta de Refinación Térmica y Subproductos Electrólisis. Asimismo, fue jefe del Departamento de Investigación y superintendente de Producción. El orureño es Gerente General de la EMV desde julio de 2009.

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