domingo, 21 de junio de 2009

Bolivia tiene 10 vetas de uranio en dos regiones

La Razon


Estudios. Ya en 1953, la Comisión de Energía Atómica de EEUU realizó una investigación sobre “anomalías radiactivas”.

Planes. La Prefectura de Potosí explora la presencia del uranio en la mina Cotaje, parcialmente explotada en la década de los 70.

Historia. En 1974, un grupo de ingenieros produjo la primera muestra de dos kilos del mineral extraídos de la mina Cotaje.

Mundo. Más de 14 países son productores. La reserva total en el globo es de 2.543.430 toneladas.

El 19 de diciembre de 1974, el presidente Hugo Banzer Suárez recibió un obsequio singular. Ese día, un grupo de ingenieros jóvenes le llevó una muestra de dos kilos de yellow cake (torta amarilla) de uranio, extraída y procesada en la mina Cotaje, de la provincia Antonio Quijarro de Potosí.

Los profesionales, pertenecientes a la extinta Comisión Boliviana de Energía Nuclear (Coboen), presentaron el mineral ante una decena de espectadores en el Salón Rojo del Palacio Quemado.

El Primer Mandatario se mostró complacido por el logro de los bolivianos que explotaron esa mina potosina hasta la década de los 80, extrayendo al menos 50 kilos de uranio, recuerda el ingeniero Willy Vargas Enríquez.

La mina Cotaje es uno de los 10 reservorios de uranio, conocidos técnicamente como“anomalías radiactivas”, en el país.

Esta decena de yacimientos se encuentra en el altiplano y en el oriente, explica el ingeniero geólogo y ex ministro de Minería y Metalurgia Dionisio Garzón (2005-2006).

Ambas regiones han sido también identificadas como poseedoras de reservorios por investigaciones preliminares realizadas por la empresa J.V. Megauranium-Intrepid Mining Bolivia (ver infografía). Garzón aclara que se desconocen los resultados.

Según el especialista, en Potosí el uranio se encuentra en Cotaje, Thola Palca (provincia Sud Chichas), Torkho (Daniel Campos), Mina Amistad (Nor Chichas), Huancarani (Linares) y Los Diques (Tomás Frías)”.

El sitio más rico es el cerro Cotaje, que tiene 35.000 toneladas de mineral con contenidos promedio entre 0,069 y 0,078 por ciento de U3O8 (uranio). Sin embargo, sigue siendo “una cantidad todavía muy pequeña y de baja ley para pensar en usos industriales”, explica Garzón.

Potosí, revela un estudio realizado en 1953 por la Comisión de Energía Atómica de Estados Unidos, tendría además “una interesante mineralización” de uranio asociado con cobalto en Chullchucani, al noroeste de Potosí.

El oriente boliviano también esconde un yacimiento que aún no ha sido explorado. Garzón comenta que “un área menos estudiada es una unidad conocida como Escudo Pre-Cámbrico, específicamente en San Ignacio de Velasco, donde se conocen anomalías radiactivas”.

El estudio de la Comisión de Energía Atómica señala, además, que en Santa Cruz se encuentra uranio en Taparí y Concepción (ambas en la provincia San Ignacio de Velasco).

“El oriente de Bolivia, parece mostrar la más grande posibilidad para la producción de uranio”, se lee en el informe del organismo atómico estadounidense.

El documento señala que la zona está “inexplorada” y que existen pegmatitas (rocas pequeñas) que no han sido estudiadas o exploradas. “Sin embargo, el uranio está abigarrado (mezclado) en este tipo de ocurrencia”.

La existencia y explotación de uranio en Bolivia saltaron a la palestra el 25 de mayo de este año, cuando Israel acusó al país de proveer a Irán con este mineral. Esto fue desmentido por las autoridades nacionales.

Es más, a fines de marzo de este año, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el egipcio Mohamed El Baradei, llegó a La Paz a entrevistarse con el presidente Evo Morales y acordó cooperar con fines pacíficos en la explotación.

Luego de la reunión, El Baradei declaró que “existen varios proyectos de desarrollo nuclear en Bolivia” y entre ellos estaba el “explorar minas de uranio”, un metal que, según el ex ministro de Minería Jorge Espinoza Morales (de febrero a junio del 2005), puede servir como un potente combustible.

“Una tonelada contiene el equivalente de energía de 3,2 millones de toneladas de petróleo”.

Para conocer un informe oficial, La Razón pidió hablar con el ministro de Minería y Metalurgia, Luis Alberto Echazú, no obstante, desde su oficina de Comunicación se informó que la autoridad no hablaría al respecto.

En todo caso, se supo que en mayo, la Prefectura de Potosí anunció que está interesada en redescubrir el metal en la mina Cotaje.

En Santa Cruz, tampoco se quedan atrás. El subprefecto y presidente del Consejo de Participación Popular de la provincia José Miguel de Velasco, Aurelio Vaca, dijo el jueves pasado que se había aprobado el estudio para la explotación en el cerro Manomó, en San Ignacio de Velasco.

INSTITUCIONES

Coboen • Desde 1974, la Comisión Boliviana de Energía Nuclear (Coboen) estudió la presencia de uranio. Hasta su disolución, en 1983, logró la producción de más de 50 kilos del mineral. El centro logró la instalación de una planta piloto en el cerro Cotaje.

IBCT • El Instituto de Tecnología Nuclear (IBCTN) fue creado tras la disolución del Coboen. Según uno de sus miembros, actualmente sus trabajos principales están basados en agronomía y química, y ya no en la minería ni en el uranio.

Sergeotecmin • El Servicio Nacional de Geología y Técnico de Minas realiza principalmente estudios geológicos mineros. Su biblioteca guarda los escritos sobre las experiencias realizadas con el uranio.

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